Religión del Cementerio

 

 

 

 

Inicio  
     

 

Media Center  
     

 

Contacto  
     

 

Acerca de Frank  
     

 

Enlaces  
     

 

Inglés  
     

 

top
   
  PDF Format "Click Here"
   

Chapter 4

Previous Chapter
 
“¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en
Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte?” Romanos
6:3. Muchos cristianos que han sido bautizados por
inmersión están completamente enterados de haber sido
bautizados en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu
Santo. Pero demasiado pocos están enterados del hecho de
que el bautismo es en la muerte de Cristo.
Pablo dice, “Porque somos sepultados juntamente con
él a muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó
de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros
andemos en novedad de vida.” Romanos 6:4.
El bautismo simboliza una experiencia de muerte que ya
debe haber ocurrido en la vida del creyente. La muerte de
la que se habla aquí es la muerte de la naturaleza con que
nacimos. Esa vieja naturaleza incorregible merece
solamente la muerte. El resultado natural de la muerte es el
entierro del cual no habría resurrección. De hecho, Pablo
declara que “…nuestro viejo hombre juntamente fue
crucificado con él, para que el cuerpo del pecado sea
deshecho, á fin de que no sirvamos más al pecado.”
Romanos 6:6.
“Indudablemente la gran dificultad con la mayoría
de los creyentes es que ellos está intentando vivir la
vida de Cristo sin primero morir la muerte de Cristo.
Ellos parecen tener la noción que Cristo murió de
Religión
38 / Su Manto O El Mío
modo que no necesitemos morir, y que a través de la
fe en Cristo ellos esperan vivir sin morir. Pablo dijo,
‘los que son de Cristo, han crucificado la carne con
los afectos y concupiscencias’ Gálatas 5:24.” 1
Una comprensión clara de la importancia de este hecho
es absolutamente necesaria si queremos tener una caminata
triunfante con el Señor.
“El nuevo nacimiento es una experiencia rara
en esta época del mundo. Ésta es la razón por la
que hay tantas perplejidades en las iglesias.
Muchos, muchísimos, que pretenden tener el
nombre de Cristo no están santificados y son
impíos. Han sido bautizados, pero fueron
sepultados vivos. No murió el yo, y por lo tanto no
renacieron a una nueva vida en Cristo.” 2
La declaración precedente fue escrita en 1897. Sería
indudablemente cierta hoy también. Pablo también declara,
“de modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura
(creación) es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son
hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17.
¿Por qué es necesario que la vieja naturaleza muera? Jesús
responde, “Porque cualquiera que quisiere salvar su vida,
la perderá, y cualquiera que perdiere su vida por causa de
mí, la hallará.” Mateo 16:25. Al parecer no hay nada que
pueda hacerse para curar la vieja naturaleza pecaminosa
del hombre. Simplemente debe morir. Si debe haber una
nueva vida, la vieja debe morir.
Meade MacGuire, en su libro, His Cross and Mine, nos
da una revelación muy provechosa.
“Hay una gran diferencia entre pecados y pecado.
Muchos encuentran seria dificultad en su vida
cristiana porque no entienden esta distinción. Detrás
¿Cuán bueno es perfecto? / 39
de todos nuestros actos de transgresión está el
principio del pecado del cual brotan. Aunque todos
nuestros actos de maldad han sido perdonados, aún
continuaremos pecando. Algo más debe hacerse por
nosotros que simplemente perdonar nuestros
pecados.” 3
MacGuire continúa:
“Aquí es necesario considerar la distinción entre
el pecado y los pecados. Los pecados, actos de
desobediencia, transgresiones de la ley divina, Dios
siempre está listo para perdonar, por los méritos de
Cristo, en respuesta a la oración de penitencia y de
fe. Pero Dios no puede perdonar el pecado.
“El pecado es la naturaleza que nos conduce a
desobedecer la ley de Dios. La naturaleza con la cual
venimos al mundo no cambia, pues leemos en las
palabras del Salvador: ‘lo que es nacido de la carne,
carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.’
La única manera de ser librado de una naturaleza mala
es por la muerte. La única manera de recibir una buena
naturaleza es naciendo otra vez.” 4
La muerte es la única manera de ocuparse de la vieja
naturaleza.
Así es cómo esta muerte ocurre en el creyente. Las
pasiones más bajas tienen su asiento en el cuerpo y trabajan
a través de él. Las palabras carne, carnales o lujurias
carnales se refieren a la naturaleza baja. Se nos ordena que
crucifiquemos la carne, con sus afectos y lujurias. ¿Cómo?
¿Infligiendo dolor al cuerpo? No. Lo que debo hacer es poner
a muerte la tentación a pecar. Matar el pensamiento
corrupto. Deseo que cada pensamiento esté controlado por
Jesucristo. 5
40 / Su Manto O El Mío
En Romanos 6, Pablo declara que la muerte de la vieja
naturaleza es real. ¡En el verso 11 nos dice que consideremos
esto ser un hecho! Aquí es donde muchos cristianos fallan.
Es tan fácil creer que esta experiencia es una expresión
teológica, pero no algo que es verdadero o práctico.
Satanás es responsable por este razonamiento. Cuando
Dios indica un hecho, Satanás se opondrá, modificará o
procurará cambiar el hecho para amoldarse a su causa.
Satanás sabe que si el cristiano cree que de verdad su vieja
naturaleza está realmente muerta, su poder está
quebrantado.
Para reforzar su pretensión que la experiencia de la
muerte no es verdadera, Satanás intenta conseguir que el
cristiano viva más y más basado en sus emociones más bien
que por su fe. Y así él logra que el creyente caiga en pecado.
Entonces él se vuelve hacia el cristiano y lo culpa por caer
en pecado. Y él utiliza esta experiencia de caída como
prueba de que la vieja naturaleza no está muerta. Él
simplemente utiliza un razonamiento perfectamente
racional y dice, “si la vieja naturaleza estuviese muerta, tú
no habrías sido tentado.”
A este punto, es necesario que el cristiano deje de intentar
razonar su camino a través del laberinto de las emociones
que él tiene que cursar con su ser. Él debe, a pesar de las
emociones, creer la palabra de Dios.
Si él se ha dado a Cristo él sabe esto “…los que son de
Cristo, han crucificado la carne con los afectos y
concupiscencias.” Gálatas 5:24. Debemos volver a la
palabra de Dios y dejar de intentar razonar con las
sugerencias de Satanás si queremos seguir siendo cristianos.
Dios dice que su vieja naturaleza está muerta aunque usted
haya caído en pecado al ser tentado. Satanás dice que no
está muerta. Ahora la pregunta que debemos contestar no
es lo que creemos, sino a quién creemos.
¿Cómo puedo manejar estas emociones? Lea el capítulo
una otra vez y observe el hecho de que Satanás es el amo de
Religión Del Cementerio / 41
nuestras emociones. Las declaraciones siguientes subrayan
este hecho:
“Deberíamos dedicarnos cada día a Dios y creer
que él acepta el sacrificio, sin examinar si acaso
poseemos ese grado de sentimiento que pensamos
debe corresponder con nuestra fe. El sentimiento y
la fe son tan diferentes como lejano está el oriente
del occidente. La fe no depende del sentimiento.
Debemos implorar fervientemente a Dios y con fe,
haya o no sentimientos, y luego debemos vivir de
acuerdo con nuestras oraciones. La palabra de Dios
constituye nuestra seguridad y evidencia, de modo
que después de haber pedido debemos creer sin
dudar.” 6
En orden de ayudarnos a ver cuán sutil es esta cuestión
de la fe contra las emociones, pensemos claramente
mientras leemos la siguiente cita:
“…Dios debe ser servido por principio en vez de
por sentimiento. No confunda la fe con los
sentimientos. Son distintos. La fe es nuestra para
ejercitarla. Esta fe debemos mantenerla en ejercicio.
Cree, cree. Deja que tu fe se apodere de la bendición,
y es tuya. Tus emociones no tienen nada que ver
con esta fe. Cuando la fe trae la bendición a tu
corazón, y te regocijas en la bendición, ya no es no
más fe, sino sentimiento.” 7
La última oración en el párrafo anterior no es la más
fácil de entender. Por favor léela otra vez. Ahora vamos a
tomar una mirada más cuidadosa. Obviamente, hay una
distancia muy corta de fe a sentimiento. O podemos decimos
que el vivir por la fe requiere vigilancia constante a fin de
que no nos deslicemos a vivir por sentimiento.
42 / Su Manto O El Mío
Un claro ejemplo bíblico puede ayudarnos en este punto.
En Lucas 10:17 la Biblia dice, “Y volvieron los setenta con
gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en
tu nombre.” Perciba el entusiasmo que deben haber
demostrado estos misioneros al regresar. Nunca antes habían
tenido una experiencia como esa. Su alegría debe haber
sido muy evidente, porque se menciona en forma especial.
Ahora escuche la respuesta de Cristo en el verso 18: “Y
les dijo: Yo veía á Satanás, como un rayo, que caía del cielo.”
¡Qué respuesta! Casi puedo ver las expresiones en las caras
de esos trabajadores, ¿no puede usted? Allí tiene que haber
ocurrido una buena conversación entre esos hombres.
“Quizá Él no entendió lo que dijimos. ¿Por qué Él está tan
triste? No puedo entenderlo.” Algunos pudieron incluso
haber intentado clarificar su informe.
Jesús, sin embargo, respondía de una abundancia de
experiencia de la cual ellos no sabían nada. La mente de
Cristo recordó la caída de Lucifer y él decía simplemente,
“vi. ese mismo Espíritu en Satanás hace mucho tiempo y
ahora lo estoy viendo aquí.” A Satanás se le había dado la
bendición de un gran poder. Él se emocionó con ese poder
pero se olvidó de la mayor bendición de su relación con la
fuente de ese poder. Las palabras claves que revelan la
verdad solemne aquí son: “se nos sujetan.”
Ahora escuche los versos 19 y 20: “He aquí os doy
potestad de hollar sobre las serpientes y sobre los
escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os
dañará. Mas no os gocéis de esto, que los espíritus se os
sujetan; antes gozaos de que vuestros nombres están escritos
en los cielos.”
La bendición más grande que fuese posible que Dios
otorgara—una bendición que costó la vida del hijo de Dios
—fue relegada a un lugar insignificante al ser comparada
con el echar fuera demonios. El Calvario fue el precio
pagado para que nuestros nombres puedan estar escritos en
el cielo. Cristo podía dar el poder de echar fuera demonios
Religión Del Cementerio / 43
sin que le costase nada. Cuán a menudo pensamos más en
una cesta de comestibles dejada milagrosamente en nuestros
balcones cuando estamos necesitados, que en el regalo de
Dios en permitir que seamos miembros de su familia, “de
su carne y de sus huesos.” Efesios 5:30.
Ahora que hemos señalado los problemas de vivir por
nuestras emociones, regresemos a la pregunta de cómo
manejamos estas emociones. ¿Apretaremos la mandíbula
y las sufriremos? ¿Las hemos de ignorar esperando que
desaparezcan? ¿Sería mejor expresar nuestras emociones y
así librarnos de la tensión o el stress? Éstas y muchas otras
soluciones recibirían apoyo de algunas personas muy
responsables.
Todas nuestras emociones son mucho más fáciles de
manejar si primero verificamos su origen. Debemos tener
presente el hecho de que Dios trabaja primero con el corazón
(mente) y su trabajo es desde adentro hacia afuera. Satanás,
por otra parte, trabaja con las emociones y su trabajo es del
exterior hacia adentro.
Dios motiva todas nuestras acciones a través de la mente.
Satanás motiva a través de los sentidos. Él evita el proceso
del razonamiento. Recuerde por favor, “hay sino dos poderes
que dominan la mente de los hombres: el poder de Dios y
el poder de Satanás.” 8 Con estos hechos en la mente es
más fácil comprobar la fuente de las emociones y saber
que hacer con ellas.
Pero ¿cómo manejamos las emociones aun cuando
sabemos que son del diablo? Debemos recordar el consejo
en El Hogar Adventista p.113, demos “muerte a la tentación
a pecar.” Esto nos es imposible en nuestra propia fuerza.
Aquí es donde debemos utilizar el poder de la voluntad.
Debemos elegir creer en Dios a pesar de nuestras
emociones. Habiendo hecho esto, entonces debemos
admitirnos francamente a nosotros mismos que no podemos
controlar nuestras emociones. Entonces refugiémonos en
el Señor en oración, admitiendo nuestra inhabilidad, y
44 / Su Manto O El Mío
agradeciéndole por su gran poder y buena voluntad para
librarnos. ¡Él nos librará! Las emociones morirán y paz
reinará en nuestro corazón.
Puede ser necesario hacer esto a menudo por un tiempo
hasta que convenzamos a Satanás de que no seremos
voluntariamente controlados por las emociones. Camina
por fe —emociones o no emociones. Sigue pensando, estoy
muerto, y mi vida se oculta con Cristo en Dios. Colosenses
3:3. ¿Qué puede el diablo hacer con una persona muerta?
Cuando la voluntad se utiliza para elegir incluso lo que
no podemos hacer, Dios es glorificado, porque Él ama
hacer por nosotros lo que no es posible que hagamos por
nosotros mismos.
La religión del cementerio puede que no tenga mucha
atracción para nosotros, yo estoy seguro que no la tenía
para Jesús. Sin embargo, es la única salida de este problema
del pecado. Él le dijo a los Griegos que vinieron a verlo
poco antes de su muerte “…si el grano de trigo no cae en la
tierra y muere, él solo queda; mas si muriere, mucho fruto
lleva.” Juan 12:24.
Puedo sugerir que su cementerio puede estar en su propio
hogar, taller, oficina o dondequiera que el yo pueda
presentarse durante las actividades de cada día. Permanecer
siendo un cristiano requiere mucho más que morir
diariamente al yo. Con Pablo debemos llevar “siempre por
todas partes la muerte de Jesús en el cuerpo, para que
también la vida de Jesús sea manifestada en nuestros
cuerpos… De manera que la muerte obra en nosotros, y en
vosotros la vida” 2 Corintios 4:10 y 12.
Hay solamente una manera de atraer otros a Jesús y no a
nosotros mismos. Si el yo está oculto (crucificado) Jesús es
revelado. “Cristo espera con un deseo anhelante la
manifestación de sí mismo en su iglesia. Cuando el carácter
Religión Del Cementerio / 45
de Cristo sea perfectamente reproducido en su pueblo,
entonces vendrá él para reclamarlos como suyos.” 9
Notas:
1 The Life of Victory por Meade MacGuire, p. 35.
2 Comentario Bíblico Adventista vol. 6, p. 1075,
Manuscrito 148, 1897.
3 His Cross and Mine por Meade MacGuire, p. 80.
4 His Cross and Mine por Meade MacGuire, p. 91.
5 Los Hechos de los Apóstoles p. 241.
6 Mensajes Selectos libro 2, p. 278.
7 Testimonios vol. 1, p. 167 (Inglés).
8 Temperancia p. 245.
9 Palabras de Vida del Gran Maestro p. 47.
 

Next Chapter | Home | Top 


 

 
 
 

Contact Webmaster


  © Copyright 2005 The Justified Walk Ministry