Primeras Cosas Primero “Temperancia”

 

 

 

 

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Chapter 11

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El conocimiento de Dios según lo aprendido con el
estudio de la vida de Cristo nos conduce naturalmente a
invitar a Cristo a que reproduzca su carácter en nosotros.
Pues Cristo, por la fe, ha estado transformando la mente —
trayéndola en armonía con su propia mente—así ahora, él
comienza a cambiar nuestra misma forma de vida. Este
trabajo debe comenzar con la necesidad más grande del
hombre.
“La temperancia es el fundamento de todas las gracias
que vienen de Dios, el fundamento de todas las victorias a
ganarse.” 1
Una definición clara de qué es temperancia es esencial
en este momento.
“La verdadera temperancia nos enseña a
abstenernos por completo de todo lo perjudicial, y
a usar cuerdamente lo que es saludable. Pocos son
los que comprenden debidamente la influencia que
sus hábitos relativos a la alimentación ejercen sobre
su salud, su carácter, su utilidad en el mundo y su
destino eterno. El apetito debe sujetarse siempre a
las facultades morales e intelectuales. El cuerpo
debe servir a la mente, y no la mente al cuerpo.” 2
“La intemperancia…incluye la complacencia
dañina de cualquier apetito o pasión.” 3
Primeras Cosas Primeras / 91
Es necesario tener claramente presente el hecho de que
la batalla entre Cristo y Satanás es sobre quién controlará
la mente del hombre. Sería natural, pues, que Satanás haga
todo lo posible para dañar o para debilitar la capacidad de
la mente del hombre. Si él puede hacer que la mente
funcione en un nivel por debajo de la capacidad que Dios
le dio, él entonces ha ganado una enorme ventaja sobre
Dios. Si la mente no puede entender las cosas de Dios,
¿cómo puede llegar a una conclusión válida? Así la voluntad
no se podría utilizar en una manera constructiva. Satanás
sabe que si la voluntad no se utiliza en una manera positiva,
él tiene la ventaja. Creando dudas, presiones de amigos,
etc., él puede hacernos posponer una decisión. Él tiene
cuidado de no dejarnos saber que al posponer una decisión,
realmente está tomando una decisión. Está ejercitando la
voluntad, pero a su ventaja.
“Usted debe utilizar el alimento más simple,
preparado en la manera más sencilla, para que los
nervios finos del cerebro no se debiliten,
adormezcan, o se paralicen, haciendo imposible que
usted discierna las cosas sagradas, y estime la
expiación, la sangre purificadora de Cristo, como
cosa sin valor.” 4
“La intemperancia comienza en nuestras mesas con el
uso del alimento no saludable.” 5 La temperancia, entonces,
debe golpear a la raíz del problema y de allí extenderse a
todo el estilo de vida.
Un programa perfectamente equilibrado de ocho puntos
nos fue enviado por Dios hace más de setenta y cinco años
para mantener nuestra salud mental y física funcionando
en su mejor capacidad. “El aire puro, el sol, la abstinencia
[temperancia], el descanso, el ejercicio, un régimen
alimenticio conveniente, el agua, y la confianza en el poder
divino son los verdaderos remedios.” 6
92 / Su Manto O El Mío
Una cantidad casi ilimitada de información inspirada
sobre este plan está abierta para nuestro estudio en la Biblia
y los escritos de Elena White. Si aceptamos estas fuentes
como autoritativas, entonces tenemos una guía por la cual
medir toda otra información.
Estudios recientes finalmente han validado el plan de
salud de Dios, y material abundante está disponible
relacionado con cada parte del plan. Dios ha iluminado a
los hombres y a las mujeres que han escrito
autoritativamente, y en lenguaje comprensible, en las
diversas facetas de este plan. Hoy no tenemos excusa.
Sin embargo, nos confinaremos a la debilidad más grande
del hombre—su apetito. Si este se trae bajo el control de
Cristo, seremos victoriosos sobre cada pecado contaminante.
“El poder dominante del apetito resultará en la
ruina de miles de personas, que si hubiesen vencido
en este punto, habrían tenido la fortaleza moral para
ganar victoria tras victoria sobre cada tentación de
Satanás.” 7
Webster define la temperancia como “moderación habitual
en la indulgencia de los apetitos o de las pasiones.”
Él define el apetito como “anhelo inherente.” Es a medida
que vemos esta relación, y la amplia plataforma que el
apetito cubre, que podemos entender la cita previa.
Eva fue tentada con el apetito. Sin embargo, el apetito
verdadero fue, sin duda alguna, revelado en la pregunta que
no hizo. ¿Por qué Dios no les permitía a ellos comer el
fruto de este árbol? Era esta pregunta no expresada, revelada
en su actitud y expresión, que incitó a Satanás a
aprovecharse de la situación. “¿Conque Dios os ha dicho:
No comáis de todo árbol del huerto?” Eva quedó cautivada
cuando ella oyó que la serpiente vocalizó sus propios
pensamientos. ¡Cuántos tienen hoy un apetito por saber el
Primeras Cosas Primeras / 93
“¿porqué?” de los caminos de Dios! “Las cosas secretas
pertenecen á Jehová nuestro Dios: mas las reveladas son
para nosotros y para nuestros hijos por siempre.”
Deuteronomio 29:29. ¿Cuándo estaremos contentos con
creer lo que Dios dice y dejaremos el “¿por qué?” hasta
que Él elija revelarlo a nosotros?
El apetito de Eva se reveló de otras maneras también. La
serpiente continuó con una voz agradable elogiando su
hermosura, lo cual ella disfrutó.
Cuando el apetito fue parcialmente alimentado, había
solamente un paso antes de crear la duda en la mente de
Eva, porque se condicionó a creer la voz que reveló tal
“buen” juicio. Ella ahora contestó la sutil pregunta de la
serpiente, “…del fruto de los árboles del huerto comemos;
Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo
Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis.”
Génesis 3:2,3. La respuesta de la serpiente fue rápida y
poderosa, “…No moriréis.” Génesis 3:4. Esta contradicción
directa de la declaración de Dios entonces fue reforzada
por la implantación de una duda, “Mas sabe Dios que el día
que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis
como dioses sabiendo el bien y el mal.” Génesis 3:5.
“[Satanás] Constantemente pugna por despertar
en los seres humanos un espíritu de curiosidad
irreverente, un inquieto e inquisitivo deseo de
penetrar en los inescrutables secretos del poder y la
sabiduría de Dios. En sus esfuerzos por escudriñar
aquello que Dios tuvo a bien ocultarnos, muchos
pasan por alto las verdades eternas que nos ha
revelado y que son esenciales para nuestra
salvación.” 8
La duda encontró alojamiento en la mente de Eva. Pero
Satanás debe reforzar la duda con las emociones. Toma otra
94 / Su Manto O El Mío
mirada a la escalera que Satanás trata de hacernos subir.
Él ahora usó del propio argumento de Eva y tomando el
fruto, la serpiente lo puso en la mano de Eva. (Nota cómo
las emociones destruyen el conocimiento). La serpiente le
recordó a Eva sus propias palabras, “ni le tocaréis, porque
no muráis.” Satanás dijo: “ahí está en tus manos y no has
muerto. El comerla no es diferente.” Ella no podría detectar
ningún daño en lo que ella había hecho así que se hizo más
atrevida. Su mente recordó la declaración de la serpiente
que el fruto haría a uno sabio, así que ella lo comió. Ahora
vienen las emociones. (Por favor ten presente que las
emociones son la avenida especial de Satanás a través de
las cuales él trabaja). Eva no sentía ninguna evidencia del
descontento de Dios; ella experimentó un regocijo que
corrió a través de su cuerpo entero. Ella incluso se imaginaba
que ésta era la manera que los seres celestiales se sentían.
¿Has sentido alguna vez el regocijo de un momento de
complacencia en el pecado? Satanás no ha perdido nada de
su poder.
Eva, bajo el encanto de las emociones, se convirtió en el
instrumento a través del cual Adán cayó. Satanás está aún
destruyendo o modificando el conocimiento de Dios según
lo revelado al hombre con las emociones. “Si pues coméis,
ó bebéis, ó hacéis otra cosa, hacedlo todo á gloria de Dios.”
1 Corintios 10:31.
La temperancia seguiría naturalmente al conocimiento
en nuestras vidas si estuviésemos dispuestos a hacer frente
al problema del apetito. De nosotros mismos, somos débiles,
pero tenemos Uno a nuestro lado que es poderoso para
salvar. Si hacemos frente a nuestra debilidad, y por un acto
de la voluntad elegimos aplicar la Escritura antes
mencionada, incluso si hemos fallado tantas veces antes,
Dios traerá nuestros apetitos bajo su control. La victoria
entonces será nuestra. Nos habremos ocupado de las
“primeras cosas primero.”
Fuente de Poder Ilimitado / 95
Notas:
1 Temperancia p. 179.
2 Temperancia p. 122. (Itálica provista.)
3 Temperancia p. 121.
4 Testimonios vol. 2, p. 46 [inglés]. Vea también
Consejos Sobre el Régimen Alimenticio p. 94,95 y
Testimonios vol. 6, p. 327 [inglés].
5 Testimonios vol. 3, p. 487 [inglés].
6 El Ministerio de Curación p. 89.
7 Temperancia p. 16.
8 Patriarcas y Profetas p. 37.
 

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